A menudo, con asombro, timidez y hasta con un poco de desconfianza, las mujeres en embarazo me preguntan si ¿es posible promover beneficios a la salud del bebé por nacer y a su propia salud a través de la música? En primer lugar, empiezo por indagar sobre su conocimiento sobre musicoterapia. Si su respuesta se limita a mencionar que buscó información en Google, tenemos el primer inconveniente, ya que mucha de la información que abunda en la web – y en las  redes sociales – difiere en gran medida de lo que efectivamente es musicoterapia y de lo que hacemos los musicoterapeutas durante las sesiones. Así que empiezo por darles una breve explicación al respecto. Luego, paso a confirmar su inquietud: Sí, es verdad que algo tan común como la música puede promover grandes beneficios a la salud del bebé por nacer, a la salud de la futura mamá y a la de su núcleo familiar, siempre y cuando este proceso sea guiado por un musicoterapeuta, quien le transmitirá el conocimiento adecuado basado en su experiencia y en fundamentos científicos, permitirá que la futura mamá pueda reconocerse en la música y tomar consciencia de lo que ésta ejerce a nivel físico, mental, social y espiritual; sobre todo en la parte neurofisiológica, pues la mamá y su bebé tienen una conexión directa y todo lo que ella siente, el bebé lo percibe de igual manera. Esto se ha constatado a través de ecografías, que los bebés al ser estimulados con la música apropiada o por la voz de sus padres, muestran respuestas neurovegetativas significativas: succionan, parpadean y se mueven buscando la fuente sonora.

Para profundizar en mi respuesta a la futura mamá, me siento en la obligación de compartirle cierta información relevante, que:

– El aparato auditivo del bebé se termina de desarrollar aproximadamente a los 3 meses y medio del embarazo, momento en el que empieza a percibir los sonidos intrauterinos.

– El bebé puede comenzar a oír en cualquier momento entre el cuarto y el quinto mes, y para esta etapa ya puede ser estimulado o irritado por los diferentes sonidos.

– Regularmente el bebé responde a los sonidos, con movimientos diversos de brazos, piernas y cabeza, entre los 6 y los 9 meses.

– El bebé en gestación recibe a través del sonido información rica y variada. Que el mundo interior del bebé se encuentra expuesto, desde siempre, a un ambiente sonoro constante, estimulante y muy complejo ya que el organismo de su mamá no es silencioso, así que todos estos ruidos están presentes de manera episódica; los ruidos del origen materno y del entorno fetal: latidos del corazón, circulación de la sangre a través del cordón umbilical, el ritmo respiratorio, ruidos de las vísceras y del aparato digestivo, la voz de la mamá, y los ruidos exteriores, que enmarcan las primeras sensaciones sonoras del bebé.

Continúo mi exposición argumentando que al ser la audición el único de los sentidos que permite al bebé en el vientre estar en contacto con el mundo exterior, se demuestra la importancia de realizar una estimulación prenatal con música durante este periodo.

Ahora bien, cuando sus dudas van encaminadas a lo que hacemos los musicoterapeutas en las sesiones de musicoterapia prenatal, respondo que realizamos diversas actividades que conllevan a experiencias musicales en las cuales se permite una mayor conexión, primero, con ellas mismas y luego con sus bebés. A través de la música, los instrumentos musicales, la voz, el cuerpo y el lenguaje verbal y no verbal, ayudamos a elaborar: miedos, falta de confianza, angustias, traumas y demás situaciones que no les permiten disfrutar del embarazo y, en ocasiones, hasta impiden que el parto sea por vía vaginal.

Quiero terminar este escrito describiendo algunos de los beneficios que puede aportar la musicoterapia a las mujeres embarazadas, a su (s) bebé (s) y a su pareja, descritos por Federico, G. (2001, 2003, 2004, 2013): Obtener un mejor nacimiento, donde ambos padres participen activamente; que el entorno en el que el bebé sea recibido se encuentre en armonía; disminuir el estrés neonatal; reconocer y aliviar dolores; facilitar la relajación; elaborar la confianza en sí mismas. Los niños (as) que antes y después de nacer fueron acostumbrados a tener la música como compañía crecen y se desarrollan con importantes ventajas: suelen ser mucho más tranquilos, más sociables, no tienen problemas para su alimentación, crecen muy saludables, duermen mejor, empiezan a hablar fluidamente, poseen gran imaginación y son bastante curiosos, cariñosos y sensibles.

Camilo Ruales Morales

Magíster en Musicoterapia

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