Ya nació el bebé, llegamos a casa y… ¿Ahora qué hago? ¿Cómo lo debo limpiar? ¿Lo debo bañar todos los días o no? ¿Cuándo y cómo le corto las uñas? ¿Cómo le limpio el cordón umbilical? ¿Cada cuánto le debo dar el seno o el tetero? Son tantas preguntas sobre el cuidado del bebé cuando ya estamos en casa con él o ella.

Así como tu, nosotras también teníamos las mismas preguntas. Por eso te compartimos los 10 cuidados primordiales del bebé que debes tener en cuenta cuando llegas a casa:

1) Hora del baño.

El baño debe ser corto, en un ambiente cálido para evitar que tu peque se enfríe. Una de las mayores recomendaciones es usar jabones líquidos dermatológicamente testeados para bebes e infantes. Si tu princesa o príncipe pesa menos de 2500gr (prematuro/a) los pediatras aconsejan no bañarlo todos los días para que conserve mayor calor y pueda crecer mejor. Si tiene un peso adecuado de más de 3000gr puedes bañarlo todos los días, aunque no pasa nada si el baño es cada día por medio las primeras semanas.

2) Hidratación de la piel.
Es normal que el niño/a presente sequedad excesiva de la piel, pues esto hace parte del proceso de su adaptación a un ambiente mucho más seco que cuando estaba en la pancita de la mamá. Para hidratársela hay que aplicarle una crema o un aceite corporal infantil varias veces al día.

3) Limpieza de la lengua.

Es fundamental que cuentes con gasas en tu kit de limpieza del bebé. Luego del baño toma un cuadrado pequeño de gasa, envuelvelo en tu dedo índice, humedécelo un poco en agua hervida y lo pasas por las encías y lengua de tu peque. Así quedará limpia su boquita. No es necesario hacerlo todos los días, pero si lo puedes hacer está bien.

4) Limpieza del ombligo.
Tienes que mantenerlo limpio y seco. Evita abrir o quitar la pinza que le ponen en la clínica. Limpia la zona con gasa después del baño delicadamente quitando cualquier secreción marrón o verdosa que veas que se pueda formar y es importante que quede seco, sin frotarlo, sólo con unos toques. Cuando el cordón se le caiga (entre el séptimo y el décimo día), aplícale suero fisiológico en la zona durante un par de días. En caso que después de ciertos días, posterior a la cicatrización, éste presente un color extraño o huela mal, lleva al niño/a a urgencias, es posible que tenga una infección.

5) Limpieza del pipí o de la vaginita.
Este es un tema que causa contradicciones en especial la limpieza del pipí. Los niños normalmente nacen con el prepucio adherido al glande, por ende su retracción no es recomendada las primeras semanas de acuerdo con algunos pediatras; otros por el contrario, recomiendas que luego de la primera semana en su limpieza habitual se baje la piel sin forzarla mucho, echar un chorrito de agua para limpiarlo y volverlo a su lugar lo más rápido posible. Esto no debe doler ni molestar al niño.

Para la limpieza de la vagina de la bebé, se recomienda que sea de adelante hacia atrás, de arriba hacia abajo. Especialmente cuando se hace popó hay que tener cuidado que la vulva no quede untada porque esto puede causar infecciones urinarias o vaginales. Cuando termines de limpiar (mejor si lo haces con agua y jabón) es importante que verifiques que la zona quede seca.

6) Exposición al sol.
Para evitar que tu bebé se ponga amarillo debido a un exceso de bilirrubina en la sangre, es importante que lo expongas a la luz del sol a diario los primeros meses. No es necesario que le dé el sol directamente, en especial si vives en una ciudad fría como Bogotá, la cual tiene días muy opacos. Con que le dé la luz solar desde una ventana, esto será suficiente.

7) Intérvalo de las tomas de seno o tetero.
En los bebés recien nacidos es importante que tomen seno cada hora y media a 2 horas, y que tomen entre 7 a 15 minutos de cada seno. Así evitas que se recargue uno más que otro y que esto pueda producir mastitis.

En caso que tu opción sea darle tetero, al principio toman máximo 1 onza cada hora y media o dos horas. Progresivamente esta cantidad aumentará y el bebé te va indicando qué cantidad lo sacia.

8) Sacar los gases.
Para evitar el reflujo y los colicos, es fundamental que poco a poco te conviertas en una experta sacadora de gases. Luego que tu peque tome seno o biberón debes sacar los gases recostándolo en tu hombro y luego le das palmadias en la espalda por dos minutos como mucho. También puedes sentarle en tus piernas, sostener con una mano su espaldita o con la otra mano su cabeza y darle una pequeña vuelta haciendo una leve presión sobre su estómago para estimular la salida del gas. Cuando sientas que el gas salga por su boca o la colita puedes estar tranquila.

Nota: Si ves que tu peque presenta reflujo (regurgitaciones), Consulta con tu pediatra de cabecera el tratamiento correspondiente.

9) Manejo del hipo.
Debido a que el diafragma del recién nacido está inmaduro, el hipo se presenta con regularidad. Luego de los tres o cuatro meses, éste deja de ser tan habitual.
Cuando suceda le puedes dar seno hasta que veas que se le pasa, o un poco de agua en el biberón para ayudarle a que se le quite. Puede ayudar cambiarle de postura o recostarle sobre el hombro y darle unas ligeras palmadas en la espalda.

10) Cortar las uñas.
Cortar las uñas es toda una odisea porque no queremos cortar a nuestro peque por nada del mundo. Sin embargo porner mitones no es la solución a esto… si no las cortas ellas van a crecer y el algún momento el bebé se va a hacer daño con ellas. Así que lo puedes hacer con un cortauñas cada 72 horas y limarlas si te es posible. Al principio cuesta un poco porque las uñas están bastante pegadas a la piel pero poco a poco ellas te darán la pauta para cortarlas. Puedes hacerlo cuando el bebé esté durmiendo.

Esperamos que estos cuidados sean útiles y oportunos a la hora de atender a tu bebé mientras aprendes a conocerlo. Si ya pasaste por esta etapa te invitamos a que nos compartas tu experiencia de los cuidados que tuviste con tu peque.

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